
CARRERA DE 1.000 METROS POLICÍA NACIONAL
Es la última prueba del día, cuando ya llegas cansado del circuito y la fuerza — y por eso mucha gente la entrena mal. No es una prueba de resistencia pura ni de velocidad pura, sino de mantener un ritmo alto de forma sostenida. Aquí tienes cómo entrenarla bien.
Última actualización: 18 de agosto de 2026. Consulta las pruebas físicas completas y las marcas y puntuaciones.
Por qué no es una carrera «normal»
Es la tercera y última prueba del día, precisamente por ser la que más agota. A nivel de esfuerzo, se sitúa entre resistencia y velocidad: es lo que se conoce como «velocidad mantenida», un ritmo relativamente alto que hay que sostener durante los 1.000 metros completos, no un sprint ni un trote suave.
Qué entrenar
- Capacidad aeróbica a intensidad media-alta: series a un ritmo cercano al de tu marca objetivo, no solo carrera continua suave.
- Ritmo específico: entrena a la velocidad exacta que necesitas para tu marca objetivo, para que el cuerpo la reconozca como «normal» el día del examen.
- Técnica de carrera: una zancada eficiente ahorra energía en un esfuerzo de esta duración, donde cada detalle cuenta.
Simula las condiciones reales
El mayor error al preparar esta prueba es entrenarla siempre «fresco». En el examen real, corres los 1.000 metros después del circuito de agilidad y la prueba de fuerza. De vez en cuando, entrena la carrera justo después de una sesión de fuerza o de un circuito, para acostumbrar al cuerpo (y a la cabeza) a rendir con las piernas ya cargadas.
Errores comunes
- Salir demasiado rápido los primeros 200-300 metros y pagarlo en el tramo final.
- Entrenar solo tiradas largas y suaves, sin trabajar el ritmo específico de la prueba.
- No practicar nunca la carrera con fatiga previa, y luego notar la diferencia el día del examen.
Recuerda que un 0 en cualquier prueba física supone la eliminación automática del proceso, así que gestiona el ritmo para terminar, no solo para salir rápido.
